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Se dispara la inflacción en el precio final del carburante.

Las petroleras disparan el margen cobrado en los carburantes al máximo histórico

El precio del gasóleo A y de la gasolina 95 antes de impuestos sin contar el coste del petróleo es el más alto (+50% desde 2014). Las petroleras achacan esta subida a costes impuestos

 

Las petroleras (Repsol, Cepsa, BP, etc.) cobran por los carburantes más que nunca. La gasolina 95 y el gasóleo A están en su mayor nivel en siete años, pese a que el petróleo es un 25% más barato. El denominado margen bruto de los combustibles, que incluye además del beneficio empresarial los distintos costes en que tienen que incurrir las compañías para llevar la gasolina a las estaciones de servicio, se ha disparado hasta más de 25 céntimos por litro tanto para diésel como para gasolina, según los últimos datos que acaba de publicar la CNMC. Esta situación se da justo cuando otros costes energéticos (la luz y el gas están en máximos históricos) y las materias primas están en récord. Un cóctel que ya ha hecho que la inflación se eleve hasta el 4% y amenace cada vez más la recuperación económica. El precio final de los carburantes está actualmente en niveles de mediados de 2014 (1,47 euros por litro de gasolina 95 y 1,34 euros por litro de gasóleo A). Sin embargo, el margen bruto introducido por los operadores es un 50% superior al de entonces: ha pasado de estar sobre los 17 céntimos por litro hasta los más de 25 céntimos por litro. Eso explicaría en parte que ahora los carburantes cuesten lo mismo que en 2014, pese a que el barril de Brent ahora cotiza alrededor de los 82 euros mientras que entonces lo hacía en torno a los 108 euros. A eso habría que añadir también una mayor carga impositiva (el Gobierno de Rajoy armonizó el tramo autonómico del impuesto especial sobre carburantes al máximo en toda España, que entró en vigor en 2019).

 

 

Desde la Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP), ponen de manifiesto que cada vez soportan mayores cargas normativas que les obligan a ampliar el coste que trasladan al usuario. Entre las mismas, ponen de relieve las mayores aportaciones que tienen que hacer por la aportación de biocarburantes, cuya exigencia ha ido creciendo año a año, o las aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE). Los datos de la CNMC reflejan que estos costes han aumentado entre 2014 y 2020 en tres céntimos por litro tanto en gasóleo A como en gasolina 95, lejos de los más de siete céntimos que ha subido. Además de esto, las petroleras destacan los mayores costes que actualmente tienen las refinerías por el CO₂ (su coste se ha triplicado) o la inflación. Además, el cambio euro-dólar juega ahora un 3,4% en contra de las empresas frente a 2014, lo que explicaría otra parte pequeña parte del sobrecoste actual. Sin embargo, también se deben tener en cuenta ahí las mejoras de eficiencia de los operadores durante este periodo de siete años que deberían neutralizar parte de las subidas.

 

 

En suma, la CNMC consideraba al término de 2020 que en el beneficio empresarial, que estima en el 5,5% del margen bruto para el gasóleo A y del 12% en el caso de la gasolina 95, no había una variación significativa. Sin embargo, a la hora de hacer la asignación de costes, la propia CNMC detalla que más del 22% del margen bruto de distribución (unos cinco céntimos por cada litro de combustible) no está explicado. Es decir, que no sabe de dónde viene. En cualquier caso, el organismo presidido por Cani Fernández admite, con respecto a los beneficios empresariales, que no dispone de información precisa acerca de esta magnitud.

 

 

 

 

Además de lo anterior, la CNMC añade que las medidas aprobadas en 2013 para fomentar la competencia en la distribución minorista de carburantes han tenido un efecto limitado. Ya en 2016, el organismo señaló que el margen bruto de distribución se duplicó en 12 meses con respecto al resto de grandes países de la Unión Europea. Según explicaba, esto ponía de manifiesto la "falta de presión competitiva". Actualmente, la CNMC sostiene que el margen de distribución es ocho céntimos por litro superior al de Francia tanto para la gasolina 95 como para el gasóleo A. En el caso de la gasolina 95, el coste antes de impuestos en España es el segundo más caro de toda Europa. Desde el sector, explican que esto se debe a que en el país galo hay muchas más gasolineras de hipermercado, que por sus costes operativos y estrategia comercial ofrecen unos precios más baratos que las estaciones de servicios de las petroleras.

 

Un informe de PwC encargado por AOP detalla que los operadores dominantes tienen un 32% de gasolineras en Francia, un 5% de independientes y un 64% de estaciones de servicio de hipermercado, mientras que en España las grandes petroleras (Repsol, Cepsa y BP, fundamentalmente) suman el 66% de las gasolineras, mientras que las independientes son un 26% y los hipermercados un 8%. En definitiva, España afronta una crisis energética en los mercados internacionales con un coste de partida para los combustibles, antes de impuestos y sin contar el precio del petróleo —que no para de subir—, más elevado que nunca. El coste récord del margen bruto de distribución tiene un efecto más costoso para el usuario obligado a llenar el depósito, ya que a ese coste se le aplican los impuestos específicos de las gasolinas y sobre el total se impone un IVA del 21%, con lo que el efecto contra el bolsillo del ciudadano es aún mayor. En este sentido, el mayor cobro por parte de las petroleras también genera un mayor ingreso para las arcas del Estado.

 

 

Fuente: ElConfidencia.com

Porsche ya trabaja en una gasolina sintética

Hace ya tiempo que se habla del firme propósito de Porsche por desarrollar combustibles respetuosos con el medioambiente pero que, a su vez, permitan seguir circulando a vehículos con motor de combustión. Esta medida, que permitirá seguir circulando más allá de 2035 a coches con motores de combustión, se refuerza ahora con el anuncio del inicio de la construcción de la primera planta de e-fuels de la marca, que estará operativa ya en 2022.

El futuro de la movilidad personal por carretera parece estar enfocada ya de manera definitiva a la electrificación, pero aún hay fabricantes que creen que es posible encontrar ciertas alternativas a este futuro tan "uniforme". Una de ellas es Porsche, que lleva tiempo trabajando en la tecnología de los combustibles sintéticos.

Ahora, la firma alemana ha anunciado el inicio de la construcción de una planta de combustibles sintéticos en Chile, donde tiene intención de producir combustibles sintéticos ya desde 2022, con previsión de aumentar exponencialmente la producción de estos productos destinados a "salvar" la quintaesencia de los motores Porsche más emblemáticos de la historia.

 

Fuente: diariomotor.com

El impuesto al diesel queda fuera de los presupuestos de 2022

El Ejecutivo comprometió el tributo a Bruselas como parte del Plan de Recuperación y espera ser debatido en febrero cuando el comité de expertos creado por Hacienda presente sus recomendaciones para la reforma fiscal de Montero

 

Los Presupuestos aprobados en el seno de la coalición PSOE-Podemos no recogerán finalmente algunos de los nuevos tributos esperados para el curso 2022, como el impuesto al diésel. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha avanzado durante la presentación de las cuentas públicas del próximo año, que la introducción de este último impuesto será revisada en febrero, cuando el comité de expertos que elabora en estos momentos la nueva propuesta de reforma fiscal, presente su proyecto.

En cualquier caso, este gravamen fue comprometido por el Gobierno a Bruselas en el marco del Plan de Recuperación, expuesto a la recepción del gran maná europeo, que 'obligará' al Gobierno a gravar este tributo de cara a 2023. Por lo que se prevé que el 'dieselazo'aparezca como parte de la nueva fórmula fiscal de los expertos en febrero y salgan finalmente a colación en la propuesta de cuentas públicas del próximo año.

 

De esta forma, las cuentas de 2022 no contemplarán nuevos impositivos más allá de la introducción del tipo mínimo del 15% en Sociedades ya que, tal y como indicó Montero, el Ejecutivo quiere esperar al trabajo del comité de expertos que en febrero publicará un documento sobre la reforma fiscal con el que el Ejecutivo trabajará en futuros ajustes tributarios.


Con esa única modificación el Gobierno confía en recaudar un 8,1% más que en el curso pasado hasta llegar a ingresar 232.352 millones de euros. Según Montero, esta previsión es “prudente y realista”, ya que ese 8,1% es inferior a la previsión de aumento del PIB nominal en 2022, del 8,6%.

 

 

Fuente: abc.es

Los precios de la gasolina y el diésel registran sus máximos anuales

 

El llenado del depósito esta semana es un 21,9% más caro que hace un año para el caso de la gasolina y un 19,69% más en el caso del gasóleo

 

El precio medio del litro de gasolina ha subido esta semana un 0,5%, para situarse en los 1,428 euros, su mayor nivel en lo que va de año y también desde la última semana de julio de 2014, cuando se situó en 1,424 euros, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea recogidos por Europa Press.

A su vez, el precio medio del litro de gasóleo se ha incrementado un 0,4% y suma dos semanas de ascensos, hasta situarse en 1,27 euros.

 

Con estos repuntes, el precio de los carburantes prosigue su escalada.

 

El llenado del depósito esta semana es un 21,9% más caro que hace un año para el caso de la gasolina y un 19,69% más en el caso del gasóleo.

El depósito, 14 euros más caro
En concreto, llenar un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta ahora 78,54 euros, unos 14,1 euros más que hace un año, mientras que en el caso de repostar con gasóleo asciende a 69,85 euros, unos 11,5 euros más que en la misma semana de septiembre de 2020.

 

Antes de la pasada Semana Santa, ambos carburantes ya recuperaron los niveles preCovid. En lo que va de año, el precio medio del litro de gasolina se ha encarecido un 19,09%, mientras que el del gasóleo remonta más de un 17,05%.

 

A pesar de estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 está en España por debajo de la media de la UE, situada en 1,555 euros el litro, y de la zona euro, con un precio medio de 1,606 euros. En el caso del diésel ocurre otro tanto, ya que el precio en la UE es de 1,38 y de 1,399 en la zona euro.

 

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.

 

 

Fuente: https://www.lne.es/

La gasolina vuelve a marcar máximos históricos y llenar el depósito cuesta un 25% más que en 2020

Con el precio de la luz disparado y con el gas marcando precios históricos, los carburantes podrían poner en jaque de nuevo al Gobierno de Pedro Sánchez. El encarecimiento de la gasolina y del diésel sigue progresando y, lo que es peor, a corto plazo todo hace indicar que llenar el depósito de los coches, camiones y motocicletas será más caro.

Y es que el precio de los carburantes ha vuelto a acusar una subida más otra semana. En concreto, la gasolina ya tiene un valor de 1,42 euros por litro que repostamos mientras que el diésel se encarece hasta los 1,27 euros por litro, según los datos del Boletín del Petróleo de la Comisión Europea. Estas cifras no se veían desde hace siete años. En julio de 2014, coincidiendo con la operación salida de las vacaciones.

Con estos datos, los españoles ya pagan casi un 25% más que hace justo un año y llenar un depósito de unos 60 litros ha pasado de costar unos 70 euros a casi 82 euros.  La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advirtió recientemente que, de continuar con esta tendencia alcista en el mercado de los carburantes, podría suponer un coste extra de hasta 300 euros para los usuarios de automóviles en España.
Desde que se tocaran mínimos de casi ocho años en abril de 2020, coincidiendo con el confinamiento total en un tercio del planeta, los precios de los carburantes se han incrementado un 23%, pasando de los 1,10 euros por litro de gasolina hasta el precio que marcan las gasolineras españolas en estos momentos.

Cabe recordar que el cliente final tiene que pagar más de un 50% en concepto de impuestos. También influyen otros costes fijos como las reservas, el almacenamiento o la comercialización de la gasolina y de otros productos derivados del petróleo.

El petróleo sigue desbocado
La principal razón del encarecimiento de los carburantes en España es la revalorización histórica que se está produciendo en el último año en el petróleo. En concreto, el barril de Brent, materia prima de referencia en Europa, ya tiene un coste de 75 dólares. En apenas un año, el oro negro se ha revalorizado casi un 70%. El barril de petróleo llegó a desplomarse hasta los 37,46 euros el 10 de octubre del año pasado.

Las previsiones, además, no son positivas y los analistas especializados en petróleo alertan de que el coste del barril podría seguir en aumento. Los analistas de Bank of America creen que estos precios van a mantenerse durante los próximos meses hasta bien entrado el segundo trimestre de 2021.

Además, auguran falta de la materia prima y “si el invierno resulta mucho más frío de lo normal, la demanda mundial de petróleo podría aumentar entre uno y dos millones de barriles diarios. En este caso, el déficit del mercado del petróleo este invierno podría superar fácilmente los 2 millones de barriles diarios y nuestro objetivo de 100 dólares por barril para mediados del próximo año podría adelantarse rápidamente seis meses”.

El marco regulatorio en el que se mueve el petróleo tampoco invita al optimismo. El precio por emitir emisiones de dióxido de carbono en Europa se encuentra en máximos históricos, y está cerca de sobrepasar la cota de los 60 euros por tonelada.

Arianna Fox, analista de renta variable europea de Schroders, explicaba recientemente en un informe que “la subida de los precios del carbono encarece la energía procedente de los combustibles fósiles. Al mismo tiempo, hace que la energía verde -como la eólica o la solar- sea más competitiva, lo que debería fomentar un cambio en el comportamiento de los consumidores y de los proveedores”.

 

Fuente: elindependiente.com

Los inconvenientes de utilizar gasolina low cost que perjudican a tu coche

 

Como consumidores tenemos que hacer frente a la subida constante de algunos productos de consumo que son más que necesarios. Es el caso por ejemplo de la luz o también de la gasolina, pero en este caso puede que la solución de muchas personas sea la de elegir aquella que cuesta menos lo que podría ser todo un error a la larga. Veamos a continuación, cuáles son los inconvenientes de utilizar gasolina low cost que perjudican a tu coche.

Los inconvenientes de utilizar gasolina low cost que perjudican a tu coche

Aunque la subida de la gasolina es a veces de pocos céntimos, esto puede traducirse en un gasto elevado si tenemos en cuenta el tanque en el que repostamos, así como la cantidad de litros con los que llenamos el depósito del coche. Por ello es importante saber donde repostar y más si tenemos que coger el coche a diario.



De este modo, si sabemos elegir bien es posible que incluso podamos ahorrarnos hasta 5 euros en gasolina, pero por otro lado está la cuestión de la gasolina low cost sobre la que siempre surge la duda si es o no perjudicial para nuestro coche. Pero lo cierto es que no tiene porqué ser mala para nuestro vehículo. De hecho, como cualquier otro carburante que encontramos en las gasolineras o estaciones de servicio de nuestro país, la gasolina considerada low cost, está regulada por la Ley de Hidrocarburos y la gestiona por la misma empresa, CLH, que el resto de gasolina. Por ello, cualquier combustible que se encuentra en las diferentes gasolineras del territorio español es de la misma calidad.

La única diferencia tendrá que ver  con el modo que en el que empresas y marcas de gasolineras presentan su producto. Es decir, la gasolina perteneciente a empresas que son más caras tendrá aditivos que en todo caso lo que van a hacer es mejorar el rendimiento del motor, mientras que la más barata ofrece el carburante simple.



Otra diferencia es que las gasolineras que venden gasolina «low cost», como la que solemos encontrar en los supermercados suelen tener un servicio limitado con respecto al resto de gasolineras convencionales. Es decir, son de autoservicio o no tienen personal, lo que facilita que puedan ofrecer gasolina a un precio más bajo.

¿Y los carburantes modificados?

En el caso de la gasolina low cost tenemos que marcar una tercera diferencia ya que nada tiene que ver con los llamados carburantes modificados dado que estos sí que pueden ser bastante perjudiciales para nuestro coche. No son legales, dado que no cumplen los requisitos mínimos de calidad, por lo que no solo no se pueden vender sino que tampoco se pueden distribuir así que debemos evitarlos a toda costa.

¿Cuáles son los tipos de carburantes?

Por último, tenemos que hablar de los tipos de carburantes que podemos encontrar para repostar nuestro coche si bien seguro que ya sabrás que podemos encontrar gasolina con varios nombres como gasolina 95 o 98 o  gasolina E85 pero que tienen además distintos precios. Sin embargo en este caso no podemos elegir la que sea más barata sino que aquella que requiera el motor de nuestro coche. En ese sentido por ejemplo para un turismo es mejor elegir la gasolina 95, mientras que a un deportivo le irá mejor la 98.

 

 

Fuente. okdiario.com

12 céntimos es la diferencia de precio entre gasolinera automática y tradicional

El precio en las gasolineras automáticas y las tradicionales varía 12 céntimos por litro, según Aesae

La diferencia del precio medio en España entre las gasolineras automáticas y las tradicionales es de 12 céntimos por litro, según la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae).

La diferencia de precios, publicados en el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica correspondientes al último día de agosto en las distintas provincias, oscila entre los dos céntimos y los veinte, según revela el estudio.

Tarragona es la provincia donde más pueden ahorrar los consumidores a la hora de elegir la estación, ya que la diferencia media es de 21 céntimos por litro entre las gasolineras automáticas y las tradicionales. Le siguen Vizcaya con una diferencia de 18 céntimos, Huesca (17 céntimos), Barcelona, Girona y Lleida (16 céntimos).

Por otro lado, las provincias que presentan una menor diferencia de precios son Baleares (2 céntimos) Asturias, Córdoba, Orense y Palencia con 7 céntimos en gasolina 95, y Guipúzcoa, Cáceres, Córdoba y Huelva en gasoil, que apenas llega a los 8 céntimos.

Las gasolineras automáticas suponen ya el 12,5% del mercado, y gracias a la presión competitiva que generan, ayudan a bajar el precio en las zonas por los clientes que la utilizan y también por el efecto positivo sobre los precios que ejercen en la zona.

 

Fuente: Europapress

El Gobierno se despreocupa (y no hará nada) de la subida de la gasolina y del diésel

El PSOE y Unidas Podemos están bastante preocupados (aunque no hagan mucho para evitarlo) por la subida de la luz; pero nada por la escalada del precio de la gasolina y del diésel. Hace un puñado de años, que el litro de la 95 sin plomo fuera sinónimo de 1,50 euros el litro era cosa de Reino Unido y otros países donde el poder adquisitivo era mayor. Ahora, mientras que los sueldos no han cambiado nada en España (en todo caso, a la baja), el precio de la gasolina y del diésel está disparado ante la inacción del Gobierno. La realidad es que ni al PSOE ni a Unidas Podemos les preocupa lo más mínimo que el litro del combustible esté disparado porque «ayuda» a la electrificación del país. Si a esto le añadimos que cuanto más alto esté el combustible, más dinero recauda el Estado, miel sobre hojuelas. Esto sin tener en cuenta el impuesto sobre el diésel que espera aplicar el Ejecutivo en no más de dos años vista.

El precio del combustible en agosto de este año se ha disparado. El precio de la gasolina ha vuelto a subir la segunda semana de agosto un 0,2 %, situándose en niveles que desde 2013 no se registraban en un mes de agosto, mientras que el gasóleo, que sube tan solo un 0,1 % respecto a la semana anterior, afronta su agosto más caro desde 2014. La realidad es que llenar el depósito es más caro que nunca y los precios son propios de países del norte de Europa, donde el poder adquisitivo es mucho mayor. Pero al Gobierno no le preocupa absolutamente nada que el combustible esté tan disparado. Si alguien tiene quejas, Pedro Sánchez le enseña el concesionario más cercano para que se compre un eléctrico (a pesar de que la luz también está más cara que nunca, literalmente).

Según los datos difundidos este jueves por el Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE), la gasolina se vende a una media de 1,419 euros el litro, mientras que el gasóleo lo hace a 1,270 euros, pero la realidad es que no es raro acudir a la Repsol más cercana y encontrarse con que el litro de 95 está a 1,50 euro y el de 98 a más de 1,60. Pero al Gobierno le parece incluso bien que el precio del combustible esté tan alto. Total, así los españoles se forzarán a abandonar los motores de combustión para comprarse un eléctrico y así contaminar menor.

Teniendo en cuenta que una de las medidas de efecto más impopulares del presidente del Gobierno aún no se ha llevado a cabo, que ahora suba el precio del combustible no es del todo una mala noticia. Sánchez quiere aplicar una tasa al diésel que iguale los impuestos de este combustible con el de la gasolina. Actualmente, del precio del gasoil, el 46% son impuestos que se llevan las arcas públicas, mientras que del precio de la gasolina, el 54% son tasas. La idea que impondrá el PSOE es que el porcentaje de impuestos del diésel será el mismo que el de la gasolina, algo que hará que el precio del litro del gasoil se dispare a 1,50 euros, tal y como está ahora la 95. Esto se aplicará antes de que acabe la legislatura, según detallan fuentes del PSOE. Concretamente, en otoño de 2022, aunque la fecha de momento sigue siendo orientativa.

Llenar el depósito de combustible es mucho más caro que nunca mientras que los sueldos siguen igual. La factura de la luz amenaza con subir considerablemente y la vida en general es mucho más cara y el Gobierno no sabe muy bien cómo reaccionar. El PSOE tiene varios frentes abiertos y el del precio del combustible no es uno de ellos. La idea de electrificar el parque móvil español es una obsesión para los socialistas que creen que esto será parte de su legado para los españoles. El problema es que los coches eléctricos están muy caros y el Gobierno no sabe cómo empujar a los ciudadanos a que se compren un coche para el que no hay ni siquiera una infraestructura decente que sostenga su movilidad.

LOS SOCIALISTAS TE DARÁN AYUDAS PARA LA COMPRA DE UN VEHÍCULO ELÉCTRICO

No hay ni puntos de recarga suficientes ni el bolsillo de los mileuristas está preparado para asumir el coste de 35.000 euros de media de un coche eléctrico con autonomía suficiente como para hacer frente a los de gasolina. El plan del PSOE es doble. Al igual que algunos padres optan por ofrecerles a sus hijos un premio si aprueban todas y un castigo si suspenden, los socialistas te darán ayudas para la compra de un vehículo eléctrico (Plan MOVES III) a la par que te penalizará el precio del combustible que uses (especialmente si es el diésel tan estigmatizado estos últimos años).

A nivel global, la gasolina ha marcado su precio más alto desde la semana del 31 de julio de 2014, y el gasóleo desde la semana del 5 de noviembre de 2018. En pleno periodo vacacional, marcado normalmente por un aumento en la movilidad y más este año que aún hay resaca de la pandemia (que no nos ha abandonado) y del confinamiento, el precio de la gasolina es ya más de un 3% más alto que la semana del 21 de junio, cuando empezó oficialmente el verano, y el precio del gasóleo ha crecido un 2,6%.

La cosa es que ni Podemos ni el PSOE piensan hacer nada para controlar su escalada. Ellos son más partidarios del transporte público, de imponer peajes en todas las autopistas y autovías españolas y en definitiva de tomar todas las medidas necesarias para que el ciudadano medio se sienta seducido de no coger su coche particular porque contamina. En la misma línea de los comentarios del ex candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid Ramón Espinar y el intentar convencer a los españoles que no usen el aire acondicionado, el PSOE y Podemos entienden que es necesario cambiar de costumbres y no coger tanto el coche. Sea como sea, que suba el precio del combustible no es una mala noticia para ningún dirigente del Gobierno. De hecho, sobre el papel, ganan hasta más dinero. ¿Qué hay de malo?

 

 

Fuente Moncloa.com

El principio de una nueva era: los dos mayores gigantes petroleros de EEUU se apuntan a fabricar combustibles sintéticos

Dos de las mayores petroleras de EEUU, Exxon Mobil y Chevron, están mirando hacia los combustibles sintéticos o e-fuels en un intento por atraer créditos fiscales y emprender una renovación de su negocio dentro de los biocombustibles.

Según ha publicado Reuters, las compañías están investigando cómo producir diésel y gasolina procedentes de energías renovables y combustible de aviación sostenible, sin disparar su gasto, claro.

¿La esperanza para los motores de combustión?

El objetivo de estos dos gigantes petroleros es procesar materias primas de origen biológico, como aceites vegetales y biocombustibles parcialmente procesados, ​​con derivados de petróleo para producir los biocombustibles.

Quieren hacerlo, claro, en las instalaciones que ya poseen para no tener que gastar miles de millones de dólares en reconfigurar los procesos de producción, y atrayendo los jugosos incentivos gubernamentales, puesto que la producción de combustibles renovables es más cara que la fabricación de gasolina convencional.

Según explica la agencia de noticias, Exxon quiere reutilizar sus refinerías para producir biocombustibles, con el objetivo de producir más de 40.000 barriles por día de e-fuels a un costo competitivo para 2025.

De hecho, Exxon se ha asociado con Porsche para desarrollar el llamado "Esso Renewable Racing Fuel", un e-fuel con bajo contenido de carbono que se pondrá a prueba en las pistas de Porsche Mobil 1 Supercup.

Chevron, por su parte, está investigando cómo hacer funcionar esas materias primas a través del cracking catalítico, un proceso del refino del petróleo que consiste en la descomposición termal de los componentes del petróleo en presencia de un catalizador.

Así, un coche gasolina o diésel que funcione con e-fuel tendría las mismas emisiones CO₂ que un coche eléctrico. Es decir, sería un coche de cero emisiones al utilizar e-fuel, devolviendo la esperanza al motor de combustión.

Pero hay contras, y es que el proceso de producción de combustibles sintéticos es muy ineficiente y convierte, en el mejor de los casos, la mitad de la energía de la electricidad que se ha gastado para ello en combustibles líquidos o gaseosos.

En España empresas como Repsol ya se han subido al carro de las renovables: promete producir 250.000 toneladas de biocombustibles en su complejo en Murcia.

La petroleras saben que deberán cambiar hacia un modelo de negocio basado en activos verdes (o inversiones relacionadas con bajas emisiones de carbono) y alejarse del volátil mercado del crudo si quieren sobrevivir.

 

 

Fuente: Motorpasión

Llenar el depósito vale 14 euros más que el verano de 2020

El precio de la gasolina y el diésel se han disparado este verano y marcan registros históricos no vistos desde 2014: la gasolina se ha encarecido casi un 22% en un año y llenar un depósito de 55 litros cuesta hasta 14 euros más que en agosto de 2020. Este hachazo del precio de los carburantes se suma al de la luz, en niveles históricos.

Según los datos oficiales del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio del litro de gasolina se sitúa ya en 1,427 euros, en máximos desde finales de septiembre de 2014.

Por su parte, el precio del gasóleo, también disparado, alcanza ya los 1,273 euros el litro, en niveles máximos desde noviembre de 2018.

 

Estos encarecimientos se traducen en que llenar el depósito en esta primera quincena de agosto es casi un 22% más caro que hace un año en el caso de la gasolina y casi un 20% más elevado en el caso del gasóleo.

El presidente de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Fernando Móner, ha calificado de "inadmisible" la "enorme subida del precio del diésel y el sin plomo" y ha reclamado al Gobierno que ponga freno de una manera rápida a este abuso y que no sea de una forma coyuntural". 

 

En declaraciones a 20minutos, Móner ha considerado "muy preocupante" la situación que están sufriendo las familias españolas. "En primer lugar porque esta situación de subida de los combustibles se produce en el momento de mayor uso del mismo y resulta inadmisible que no podamos disfrutar de un periodo de vacaciones que nos hemos ganado durante los últimos 365 días", subraya para remarcar: "Y si lo hacemos es pagando una cantidad mucho mayor que hace un año por llenar los depósitos de nuestros vehículos".

En segundo lugar, el presidente de CECU ha denunciado que "este encarecimiento tan importante no viene acompañado de una subida proporcional del precio del barril de petróleo. No entendemos cómo es posible que estemos pagando prácticamente a 1,50 euros el precio del litro del diésel o el sin plomo cuando el petróleo no ha subido tanto". 

 

Por último, Fernando Móner ha reclamado al Ejecutivo que preside Pedro Sánchez que "deje de abusar de la presión fiscal sobre la gasolina y el diésel". "No es de recibo que tras dos crisis fortísimas que han sufrido las clases medias y trabajadoras paguemos más de un 60% de impuestos por cada litro de los combustibles, sobre todo cuando el bolsillo está siendo castigado no solo por el encarecimiento de los combustibles, sino también por el subidón del precio de la energía eléctrica y por la subida del gas".

 

Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aseguran que "de lo que no hay duda que esta subida, sumada a las últimas de la electricidad y el butano, suponen un duro golpe a las economías domésticas, sobre todo en las de los consumidores vulnerables".

Preguntados por qué debería hacer el Gobierno, desde la OCU responden: "Entendemos que la subida en sí se debe al incremento notable del precio de la materia prima, que ha subido con gran rapidez desde noviembre. Sin embargo, sí es cierto que se deberían vigilar mucho más los movimientos de las compañías petroleras que tienden a retrasar y dilatar las bajadas, mientras que actúan con más celeridad en las subidas (efecto pluma y efecto cohete), así como intensificar las medidas liberalizadoras del sector porque se ha demostrado que las grandes compañías son las que, de forma sistemática, tienen los precios más altos del mercado".

En comparación con julio, la gasolina cuesta un 1,8% más y el gasóleo un 1,28%, mientras que si se analizan los precios de ambos carburantes desde que comenzó el año, la gasolina y el gasóleo suben un 19,6% y un 18,7% respectivamente.

Repostar en gasolineras de supermercados o 'low cost' ahorra un 10%

 

Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha llevado a cabo un estudio sobre los precios en las gasolineras de toda España. La principal conclusión es que es posible ahorrar hasta 250 euros eligiendo las gasolineras más baratas. No obstante, según recalcan desde la OCU, "esta tarea no resulta fácil, puesto que solo una de cada seis gasolineras tiene precios baratos".  

Para la realización de este estudio OCU ha analizado los precios de más de 10.000 gasolineras de toda España, entre los meses de febrero y mayo. Con los datos obtenidos ha calculado un índice con los precios medios de cada gasolinera en el periodo para cada tipo de combustible, lo que permite elaborar un índice para facilitar a los consumidores la comparación de precios entre las distintas gasolineras pertenecientes a cada cadena.

 

De los datos del estudio se desprende que las diferencias de precios entre diferentes cadenas son notables. Las cadenas Bonarea, GM OIL, Gas Expres, Petroprix y E. Leclerc son las más baratas.

Por el contrario, CEPSA, Repsol, BP e IDS, las cadenas con mayor implantación en España, son las más caras. Además, las diferencias entre ellas son mínimas.

En el caso del diésel, la diferencia entre Bonarea, la cadena más barata y la cadena más cara, IDS, es de media 21,5 céntimos por litro. En el caso de la gasolina de 95, la diferencia es de 20,2 céntimos. Estas diferencias suponen para un vehículo con un uso y consumo estándar, una diferencia de más de 250 euros para ambos combustibles, por el menor consumo del diésel y el mayor precio de la gasolina.

Las provincias más baratas y las más caras
El estudio de OCU también permite elaborar un ranking de los precios del combustible por provincias. De los resultados se deduce que Almería, Lérida, Murcia, Valencia, Teruel, Zaragoza, Huesca, Soria y Navarra son las provincias de la península más baratas. Por el contrario, Baleares, Madrid y Guipúzcoa son las más caras. Las zonas agrarias y las provincias por las que discurren grandes vías de comunicación son las que tienen precios más bajos.

 

Se trata de un claro oligopolio dominado por tres grandes empresas que tienen los precios más altos del mercado
El estudio de OCU, refleja la importante concentración que presenta en España el mercado de distribución de carburantes. "Se trata de un claro oligopolio dominado por tres grandes empresas que tienen, con diferencia, los precios más altos del mercado", denuncian.

La falta de competencia permite situaciones como la vivida en el último año, con un claro efecto pluma y cohete en los precios de los carburantes. Las gasolineras no trasladaron en su integridad la acusada bajada del precio del petróleo durante el confinamiento, y por el contrario desde el mes de noviembre los consumidores sufren de inmediato el incremento del precio de los carburantes, que va a provocar un sobrecoste anual de 250 euros en el caso del diésel y de 300 euros en el caso de las gasolinas.



El precio máximo histórico se registró en 2012

 

Pese al alza en el precio de los carburantes, estos se mantienen lejos de sus máximos históricos que alcanzaron la semana del 3 de septiembre de 2012, hace casi nueve años, cuando la gasolina costaba 1,522 y el gasóleo el 1,455 euros.


Así, la gasolina es ahora casi un 7% más barata que esa semana, mientras que el gasóleo cuesta cerca de un 12 % menos.

 

Fuente: https://www.20minutos.es/ 

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